“Una oportunidad estratégica para la foresto-industria nacional”, calificó el Consejo Foresto-Industrial Argentino (Confiar) al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. No es un dato menor viniendo del organismo que nuclea a todo el sector en el país y sobre todo conociendo la situación extrema de crisis que transitó la foresto industria durante el 2025, por caída del mercado interno y la falta de un dólar competitivo para exportar, como aún sucede en este momento. “La demanda interna está baja, el mercado de exportación no demanda y los precios están planchados. A eso se suman los aumentos de costos de energía”, había resumido Enrique Bongers titular de la Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), al repasar cómo había transitado el sector durante el año pasado. Del mismo modo, Hugo Escalada, presidente del Instituto Forestal Provincial (Infopro) había resumido en diálogo con este matutino que la crisis de la forestoindustria misionera se explica por el colapso simultáneo de sus tres principales canales de comercialización: la obra pública, el consumo interno y las exportaciones. Por tal razón, el sector comenzó a operar en la tierra colorada en promedio en un 50% de su capacidad instalada.
Misiones, no fue la única provincia, igual situación se replicó en otras provincias productoras como Corrientes. “Nuestro sector es ‘mercado interno dependiente’, el 80% de la producción se destina allí. Hoy ese mercado prácticamente no existe”, afirmó el consultor Ronald Vera sobre cómo terminó el año el sector e indicar “recibí datos de madereros que están parando la producción porque no tienen pedidos para enero ni febrero”.
Hace una semana, el vicepresidente segundo, de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima), Ricardo García en declaraciones a Radio Colonia AM 550, ratificó estos datos del sector y sostuvo “sin la recuperación del mercado interno, la reactivación de la obra pública y con las actuales tasas de interés, va a ser muy difícil sobrellevar este momento y habrá cada vez más inconvenientes”. Recordó que la foresto industria se caracteriza por producir alrededor del 80% para el mercado interno y el resto para el comercio exterior, que está sujeto a los vaivenes internacionales. “Pero el consumo local está muy deprimido y como la obra pública está paralizada no hay visos claros de que el sector vaya a reactivase”.
Mirando a Europa
Por eso el acuerdo Mercosur con la Unión Europea, genera un clima de esperanza. Desde Confiar recuerdan que el acuerdo aún no ha sido aprobado por el Parlamento Europeo y que en Argentina será analizado esta jornada del miércoles 11 de febrero en el Congreso, en un debate clave para definir su impacto y alcance para el sector.
Sobre la reciente firma del acuerdo de la Asociación Estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea, el Consejo Foresto-Industrial analizó su posible impacto sobre la cadena foresto-industrial nacional, destacando tanto las oportunidades que se abren como los desafíos que deberán ser abordados para que el sector pueda aprovecharlas de manera equilibrada y sostenible. Por eso ya aclaran que para un pleno aprovechamiento “requerirá preparación, inversión y políticas productivas activas”.
El mercado
“El acuerdo prevé la conformación de una de las zonas de libre comercio más relevantes del mundo, con un mercado potencial de más de 700 millones de habitantes. Para la forestoindustria argentina, esto podría traducirse en una mejora de las condiciones de acceso al mercado europeo para productos de madera, celulosa, papel y cartón, a partir de la eliminación de aranceles hoy vigentes”.
Recuerdan que el Mercosur logró establecer plazos de desgravación extendidos para productos sensibles, como muebles y determinados papeles, lo que brinda a la industria local un período de transición clave para fortalecer su competitividad, invertir en tecnología y consolidar empleo.
Exigencias
Plantean que el aprovechamiento efectivo del acuerdo requiere adaptarse a los requisitos ambientales y potenciar la competitividad del sector. “Europa exige estándares crecientes de trazabilidad, particularmente a través del Reglamento de Productos Libres de Deforestación (EUDR), cuya implementación plena se prevé para 2026. En este escenario, Argentina cuenta con una base sólida respaldada por su marco normativo forestal, la Ley 25.080 y la expansión de sistemas de certificación y manejo sostenible.
El acuerdo plantea una oportunidad concreta, pero también una agenda de trabajo. “Para competir en mercados exigentes, se necesitan inversiones en tecnología, procesos y financiamiento accesible. Asimismo, urgen políticas que mejoren la competitividad -como la optimización de costos logísticos y la reducción de la carga fiscal, burocrática y laboral -para acompañar a las empresas, especialmente a las Pymes del interior, a capitalizar esta oportunidad”, plantean en el documento.
Desafíos
Para estar preparados para esta apertura europea desde Confiar destacaron la importancia de avanzar en instrumentos de crédito orientados a la modernización tecnológica, la eficiencia energética, la bioenergía y los sistemas de trazabilidad, canalizados a través de bancos públicos y agencias de desarrollo, que permitan transformar las exigencias internacionales en una palanca de competitividad para la industria nacional.
Entidades representadas en el país
El Consejo Foresto Industrial Argentino (Confiar) se presenta como representante de un motor económico que involucra a más de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, el 80% de ellas localizadas en la Mesopotamia.
Describe cómo se encuentra el sector y el potencial en todo el pais.La forestoindustria de Argentina se abastece en un 95% de madera proveniente de estas plantaciones, generando un agregado de valor que incluye la producción de celulosa y papel, madera y tableros para viviendas y muebles, energía eléctrica y térmica y diversos productos químicos. Todos ellos poseen muy baja huella de carbono y son necesarios para la descarbonización de la economía.
Con 13.000 productores forestales y más de 6.000 empresas, el sector emplea de manera directa y formal a unas 100.000 personas, y exporta alrededor de 550 millones de dólares anuales.
En un contexto internacional en el que, según la consultora finlandesa AFRY, el valor de la industria forestal global crecerá en más de 210 billones de dólares entre 2019 y 2035, Argentina cuenta con una oportunidad única para posicionarse como un jugador relevante en los mercados internacionales.
Detallan que tiene como objetivo promover el desarrollo de la forestación y de la industria de base forestal en todo el territorio nacional, bajo tres ejes inseparables: Competitividad económica; responsabilidad social y sostenibilidad ambiental”
“Todo esto enmarcado en una visión de bioeconomía circular, donde la madera y los productos forestales se posicionan como materiales estratégicos para el desarrollo productivo y climático de la Argentina”, según destaca el escrito de la misma administración del Consejo.
El Consejo Foresto Industrial
El Consejo Foresto Industrial Argentino (Confiar) nuclea y representa a toda la cadena foresto-industrial del país, desde la producción forestal hasta el agregado de valor industrial, incluyendo tecnología, servicios y comercialización. Está integrado, según detallan, por cinco entidades clave del sector: AFCP, Afoa, Asora, Faima y la Sociedad Rural Argentina (SRA), lo que le otorga una representatividad transversal y federal.
Con información de El Territorio




