Vecinos y referentes de protectoras de animales se manifestaron esta mañana en reclamo por el pronto esclarecimiento de la desaparición de una veintena de perros de la localidad de Guaraní.
Tal lo previsto, la convocatoria se concretó frente al Juzgado de Instrucción Dos de Oberá, donde se tramita el expediente por presunto maltrato animal que tiene como principal sospechoso al intendente Miguel Ángel Vargas.
Precisamente, el pasado 27 de marzo el jefe comunal de Guaraní dispuso el retiro de los perros de un domicilio, tras el deceso de la dueña del lugar. Un video que él mismo grabó generó dudas sobre qué pasó con las mascotas.
En la grabación, Vargas mencionó que mandó a buscar un camión más grande para cargar a todos los perros. En un tramo, expresó: “Y ahí les voy a llevar a la perrera… digamos, digamos nomás. Les voy a llevar, no sé adonde… pero lejos”.
Esa frase generó serias suspicacias sobre el destino de los perros y fueron innumerables los cuestionamientos.
A su vez, en declaración judicial como testigo sospechoso y luego en diálogo con este medio, aseguró que los canes fueron dados en adopción, aunque no aportó ninguna prueba que avale sus dichos, al menos públicamente.
No hay rastros de los animales
Andrea Silva, reconocida proteccionista local, subrayó esta mañana que “no se trata sólo de un problema de animales, sino que es un problema institucional, ético y social que nos dejó a todos con las dudas de dónde están los animales. No existe ningún registro, no se sabe dónde están los perros”.
Mencionó que ayer participó en dos allanamientos que se concretaron en chacras de Guaraní, aunque no hubo novedades sobre los animales desaparecidos.
“Lo que sabemos es que se actuó sin protocolo y no existe ningún dato certero. Por eso, vamos a seguir reclamando. Queremos que esto se mueva y se sepa la verdad. Esperamos respuestas de la justicia”, subrayó.
Consultada al respecto, Silva fue contundente: “No le creemos al intendente Vargas. No me parece creíble su versión. No me parece creíble porque se actuó en contra de las acciones que tomó ese día y en contra de lo que dijo”.
“No queremos perder la confianza en los funcionarios, pero en este caso, por cómo se actuó, estamos perdiendo la confianza en las instituciones, en el intendente”, agregó.
Por otra parte, a 20 días de la desaparición de los canes, desde la Red Provincial de Protección Animal elevaron a un millón de pesos la recompensa por datos que permitan conocer el destino de los canes.
Vargas pidió disculpas
En medio de la polémica, el intendente de Guaraní pidió disculpas por la manera en que se expresó el día que retiró a los animales, al tiempo que negó que hayan sido sacrificados y aseguró que fueron dados en adopción.
Dije “vamos a llevarle a la perrera, ponele… eso causó mucho revuelo y con mucha razón. Me hago responsable y pido disculpas a la sociedad y a las protectoras por las expresiones de ese video”.
En diálogo con este medio, contó que grabó el video y se lo envió a un vecino que hacía años venía reclamando por el hacinamiento de los perros en una zona residencial.
“Pregunté y me dijeron que la perrera de Oberá estaba completa, entonces los trajimos a la Municipalidad y se los fuimos dando a la gente que vino por algún trámite. Todos firmaron una planilla y se documentó el DNI de cada persona que llevó”, aseguró.
Consultado al respecto, explicó que la mayoría de los perros fueron entregados a personas que tienen domicilio en Guaraní, pero viven en otro municipio.
“Es gente que por ahí sacó el carné acá, o tiene un beneficio, como mercadería”, argumentó.
Lo cierto, es que reconoció: “Por mis expresiones, que fueron desafortunadas, actuó la justicia y nos requirieron la documentación. Estamos pendiente a que el juez nos convoque. Ahora está todo en manos de la justicia”.
Fuente: El Territorio




