Con expectativas positivas, el sector comercial de Misiones aguarda la entrada en vigencia de la suspensión por un año del pago anticipado del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, una medida que, según estiman, beneficiará a la gran mayoría de las pequeñas y medianas empresas de la provincia.
El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Federico Panozzo, destacó que la decisión permitirá mejorar la liquidez de los comercios y aliviar la presión financiera que representaba el régimen de anticipos.
“Desde mañana arranca la suspensión por un año y estamos expectantes. Nos parece un buen paso para las pymes y los comercios porque les permitirá disponer de ese efectivo en caja”, sostuvo.
Panozzo explicó que el sistema obligaba a realizar un pago antes de que la mercadería ingresara a la provincia, lo que implicaba inmovilizar recursos financieros.
“Era un anticipo que se hacía antes de que la mercadería ingresara a Misiones y nos hacía comprometer efectivo de las cajas. Para la estructura y las finanzas de las empresas es una medida positiva”, señaló.
El dirigente aclaró que aún es temprano para medir los resultados concretos y consideró que harán falta algunos meses para evaluar el impacto económico.
“Necesitamos un par de meses para medir el efecto real y seguir trabajando con el Ministerio de Hacienda para incluir a otras empresas que todavía no están alcanzadas por el beneficio”, indicó.
Según explicó, la suspensión alcanza a las firmas que durante 2025 abonaban hasta 10 millones de pesos anuales por este concepto, lo que representa alrededor del 90% de las empresas misioneras. El porcentaje restante continúa buscando acceder a la exención.
Finalmente, Panozzo descartó que la medida tenga un efecto inmediato sobre los precios al consumidor.
“No va a tener un impacto directo e inmediato en los precios. El beneficio pasa por mejorar el flujo de caja y dar mayor previsibilidad financiera a las empresas”, concluyó.




