“Con la confianza del pueblo argentino estamos sacando al país de un siglo de sostenido declive”, sostuvo el mandatario durante su exposición, en la que defendió las reformas impulsadas desde el inicio de su gestión y aseguró que el país avanza hacia un escenario de “menor inflación y mayor crecimiento”.
Milei estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; los ministros de Salud, Mario Lugones; y de Defensa, Carlos Presti; además del secretario de Cultura, Leonardo Cifelli. También participaron el analista financiero Darío Epstein y el rabino Tzvi Grunblatt.
Durante su discurso, el jefe de Estado destacó la evolución de distintos indicadores económicos y aseguró que el riesgo país “pasó de niveles de 3000 a menos de 500 puntos”, mientras que el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) “está hoy 11% arriba de cuando recibimos el poder”.
En ese contexto, señaló que “la economía se viene expandiendo a un ritmo del 5% anual” y remarcó que “Argentina es uno de los países que más ha crecido en Latinoamérica en 2025 y el que más va a crecer en los próximos años”, según proyecciones de distintos organismos.
El Presidente volvió a reivindicar el equilibrio fiscal y sostuvo que el Gobierno alcanzó “el orden macroeconómico, piedra angular de cualquier proyecto sostenible”. Además, defendió la salida del cepo cambiario y aseguró que “la libertad no se mancha”.
Asimismo, ratificó la continuidad del programa de apertura económica y desregulación, y adelantó que el Ejecutivo buscará profundizar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) mediante el envío al Congreso de un “Súper RIGI”.
“Cuando el Estado deja de ser un freno, las empresas escalan, la productividad sube y el crecimiento se acelera”, afirmó Milei, al tiempo que insistió en que “es mucho más beneficioso cobrar menos de algo que cobrar mucho de nada”.
En otro tramo de su exposición, el mandatario sostuvo que durante su gestión se eliminaron “los gerentes de la pobreza”, destacó la reducción de los piquetes y afirmó que el país registra “los índices de criminalidad más bajos de la historia”.
Además, cuestionó a sectores de la oposición y denunció intentos de desestabilización contra el Gobierno. “Intentaron un golpe de Estado. Lo intentaron en la Cámara de Diputados y atacaron el programa económico con cuarenta leyes tratando de vulnerar el equilibrio fiscal”, expresó.
Milei también defendió la orientación internacional de su administración y aseguró que la Argentina “ha reorientado su política exterior en pos de un retorno a sus raíces occidentales y judeocristianas”, en medio de lo que definió como “un nuevo orden mundial”.
En esa línea, consideró que el país cuenta con ventajas estratégicas vinculadas a la energía, los recursos naturales y el desarrollo industrial, y sostuvo que el objetivo oficial es convertir a la Argentina en un polo de inversiones.
“Hoy tenemos lo que Occidente necesita y estamos generando las condiciones para que quienes saben crear, desarrollar y crecer puedan hacerlo”, afirmó.
Sobre el cierre de su intervención, el Presidente aseguró que el país enfrenta “una oportunidad única” en el contexto internacional y llamó a profundizar las reformas económicas para consolidar el crecimiento.
“El tren pasa solo una vez y Argentina ya compró su ticket, la pregunta es si la región está dispuesta o no a seguirlo”, concluyó Milei ante los asistentes al foro.




