El presidente de la Federación Argentina de Transporte de Pasajeros (FATAP), Gerardo Ingaramo, afirmó que el sector del transporte público de pasajeros en el interior del país enfrenta “una tormenta perfecta”.
Según expuso Ingaramo, el incremento del combustible fue uno de los factores detonantes. “Pasamos de 1.500 pesos a 2.000 pesos el litro de gasoil en YPF, con un incremento de más de un 35%. Esto no está reconocido en las tarifas, entonces hay menos servicios, hay menos frecuencias”, dijo en diálogo con Cadena 3.
A esto se suma la deuda del Estado Nacional por atributos sociales (el descuento del 55% que tienen los usuarios a través del sistema SUBE): “Nos están debiendo los meses de enero, febrero y marzo. Estamos hablando de más de 30.000 millones para todo el interior del país”, señaló.
“Por lo que hemos recabado desde FATAP, el 80% de las empresas del interior del país, salvo aquellas que les aporten fondos como el caso de Córdoba, Mendoza o Neuquén, el resto estamos complicados para pagar salarios si no se aportan estos fondos”, afirmó Ingaramo.
“Hay ciudades como Chaco y Corrientes que ya no tienen servicio nocturno y vienen pagando los sueldos desdoblados. Entonces yo creo que el día jueves va a haber una gran cantidad de empresas que no van a poder cumplir con sus obligaciones salariales y va a haber medidas de fuerza claramente”, anticipó.
Concluyó que el Estado deberá buscar una alternativa de financiamiento si quiere mantener el servicio de transporte público, “un sistema masivo, popular y barato”.




