Misiones atraviesa uno de los momentos más delicados del año en materia de incendios forestales y rurales. Así lo advirtió Luis Chemes, director de Manejo de Fuego y Emergencias Ambientales del Ministerio de Ecología, quien explicó -en diálogo con El Territorio- que durante enero y febrero el índice de riesgo se ubica en niveles de “muy altos a extremos” debido a la combinación de altas temperaturas, escasez de lluvias y los efectos del cambio climático.
“El calor sostenido y la falta de precipitaciones hacen que tanto el suelo como la vegetación estén extremadamente secos. Eso convierte a los pastizales, montes y áreas periurbanas en combustible disponible para que el fuego se propague con mucha rapidez”, señaló.
Según explicó, este escenario no afecta solo a zonas rurales sino también a pueblos y ciudades que se encuentran rodeados de grandes superficies de pastizales. En ese marco, el sur de la provincia aparece como una de las áreas más expuestas, ya que allí se combinan una amplia cobertura vegetal seca con un mayor tránsito de personas, lo que incrementa la probabilidad de incendios provocados por acción humana.
“El fuego casi siempre tiene origen humano. Una quema mal controlada, una colilla de cigarrillo, una chispa. En condiciones como las actuales, cualquier foco pequeño puede transformarse rápidamente en un incendio de gran magnitud”, advirtió Chemes.
Durante las últimas semanas ya se registraron quemas de pequeñas superficies de pastizales, una señal de alerta sobre el nivel de vulnerabilidad que presenta el territorio. “Hoy tenemos combustible disponible en todos lados: pasto seco, monte bajo, residuos vegetales. Todo eso favorece la rápida propagación del fuego”, explicó el funcionario.
Chemes recordó además que estos eventos se inscriben en cambios en los patrones climáticos. “Estamos atravesando distintas etapas climatológicas. Febrero suele ser un mes crítico, pero en los últimos años estos períodos se volvieron más intensos y más frecuentes”, afirmó.
Monitoreo permanente
Ante este escenario, la provincia mantiene activo un sistema de monitoreo constante de focos de calor a través de la dirección de Ordenamiento Territorial del Ministerio de Ecología y los mapas de riesgo ecológico. “Tenemos mapeados todos los elementos que influyen en el comportamiento del fuego. Eso nos permite hacer un diagnóstico de primera instancia y actuar con mayor rápidez”, explicó.
En ese esquema, el primer disparador de la respuesta es la llamada de un vecino al 911. A partir de allí, Policía y Bomberos actúan en primera instancia y, según el diagnóstico, se solicita refuerzo a otros organismos provinciales y si es necesario se activa el protocolo para el Plan Nacional de Manejo de Fuego Regional Nea, radicado en Apóstoles.
“Las emergencias se atienden por aportes: cada institución suma recursos y capacidades. Tenemos colaboración con el Servicio Nacional de Manejo del Fuego Regional NEA que contribuye en caso de ser necesario con las Provincias de esta región”, indicó.
La provincia cuenta además con helicópteros equipados y actualmente sumó un tanque de hasta 100 mil litros de agua, que se utilizan para combatir incendios de gran magnitud o de difícil acceso. “Las municipalidades y su intendencia cumplen un rol clave en la detección temprana y la primera respuesta, mayormente contribuyen con los camiones cisternas y con los rasgos de cada comuna”.
“Desde la provincia, y en respuesta a las zonas de mayor riesgo, se ha tomado una medida preventiva importante: se dispusieron cinco tanques australianos, cada uno con una capacidad de 100.000 litros. Estos tanques están estratégicamente ubicados para garantizar el abastecimiento de agua tanto para las operaciones de los helicópteros como para los aviones hidrantes, asegurando así una respuesta rápida ante cualquier emergencia”, detalló Chemes.
Prohibición de quemas
Chemes remarcó que se encuentra plenamente vigente la Resolución 293, que prohíbe las quemas controladas en este período crítico. “Si en Misiones nadie prende fuego, no hay incendios. La quema está prohibida actualmente, incluso cuando se trate de prácticas rurales”, subrayó.
Aunque existen causas naturales, como descargas eléctricas o rayos, el director fue claro: “La enorme mayoría de los incendios tienen origen humano, por acción o por negligencia. Por eso la concientización es tan importante”.
Desde 2022, la provincia viene fortaleciendo campañas de prevención y educación ambiental, en paralelo al desarrollo de herramientas de monitoreo y respuesta. “La gente va tomando conciencia, pero seguimos dando batalla. La prevención es la clave, porque una vez que el fuego se inicia, controlarlo es mucho más difícil”, concluyó.
Por su parte, también desde los distintos municipios intensifican la concientización. “Recomendamos la no quema y denunciar cualquier columna de huma ya que las condiciones están dadas para grandes incendios .de lo que va del año tuvimos pocos incendios ya que la con la concientización que se realizó tuvimos buenos resultados” dijo Cristian Laumann jefe de los Bomberos Voluntarios de Montecarlo.
En la Patagonia brigadistas combaten fuego que aún no cesa
Los incendios forestales afectan gravemente a la Patagonia en Argentina y a la zona centro-sur de Chile, con un saldo total de al menos 21 víctimas fatales. Además, hay incontables pérdidas de recursos naturales entre flora y fauna.
Los focos principales se concentran en la provincia de Chubut, afectando el Parque Nacional Los Alerces, Cholila y áreas cercanas a la cordillera. En cuanto a magnitud, según medios nacionales, se han calcinado más de 40,000 hectáreas de bosque nativo y pastizales.
Actualmente el fuego sigue fuera de control en varios puntos, impulsado por altas temperaturas y sequía, aunque lluvias intermitentes han dado respiros temporales.
Contra el fuego
Con llamas que superan los 50 metros de altura y el avance acelerado por efecto del viento, cientos de brigadistas continúan trabajando en Chubut para resguardar poblaciones cercanas, inmuebles y animales. Según Infobae, este lunes arribaron varios contingentes de brigadistas provenientes de distintas provincias del país y también de Chile, que envió cuadrillas para contribuir al combate por tierra. Esto también lo confirmó Luis Chemes, director de Manejo de Fuego del Ministerio de Ecología de Misiones. Indicó en diálogo con este matutino que desde el Plan Nacional de Manejo Regional NEA, en Apóstoles, salieron brigadistas a contribuir con la ardua tarea que llevan adelante en combate contra el fuego en Chubut.
Mientras tanto los medios aéreos operan de forma esporádica, según las condiciones climáticas y la visibilidad, que por momentos es nula por efecto del humo.
Con maquinaria pesada para la apertura de cortafuegos y autobombas los brigadistas hace casi 50 días que no descansan. De hecho, en la tarde del lunes 26 mientras los medios aéreos aún podían seguir trabajando incansablemente en las ventanas de “buena meteorología”, el grupo de brigadistas en tierra tuvo que replegarse por las condiciones muy adversas.
“Dejamos de tratar de frenar el incendio y nos tuvimos que enfocar en la protección de las poblaciones cercanas, ese objetivo lo logramos pero el fuego avanza sin control” dijeron desde la Agencia Federal de Emergencias (AFE), e hicieron hincapié en que “la protección del ecosistema también forma parte de la lista de prioridades.
Con información de El Territorio




