El intendente de Bernardo de Irigoyen, Edgardo Aquino, realizó un balance sobre la compleja realidad que atraviesa el municipio fronterizo al cierre del primer mes del año. La combinación de los ajustes económicos nacionales, la devaluación y la parálisis del flujo comercial con Brasil transformó el escenario local en un desafío constante para la administración pública y el sector privado.
Aquino describió un panorama preocupante respecto a la actividad mercantil, motor histórico de la ciudad. Afirmó que la brecha de precios ya no favorece al consumo local, lo que derivó en la pérdida de puestos de trabajo y el cese de actividades en diversos rubros. “Estamos atravesando serias dificultades, más encima teniendo en cuenta los ajustes y reajustes a nivel nacional que verdaderamente nos afectan a todos, y más aquí. La frontera prácticamente está paralizada, o sea que es escaso el movimiento comercial del tránsito fronterizo que estábamos acostumbrados tiempo atrás. Lo que más nos preocupa es el cierre de algunos mercados como también el despido de trabajadores de otros mercados por la falta de movimiento y la migración constante de nuestros jóvenes en la búsqueda de trabajo hacia diferentes puntos de Brasil”, detalló el jefe comunal.
La situación del combustible, que meses atrás generaba largas filas de ciudadanos extranjeros, cambió drásticamente. Según el mandatario, la venta está “prácticamente paralizada” porque el precio ya no resulta atractivo para los brasileños, quienes anteriormente motorizaban otros sectores como el gastronómico y el cárnico. Al respecto, señaló: “Acá se habla mucho y se trata de entretener al pueblo argentino con la baja inflación, pero los precios suben todos los días, ustedes mismos estaban hablando recién de la suba nuevamente del combustible, y eso genera aumento en el transporte, genera aumento de productos, porque estoy viendo que en algunos casos de productos argentinos de dos semanas atrás, éstos aumentaron más del 30%”.
En cuanto a la infraestructura, el municipio enfrenta el freno de proyectos vitales para la calidad de vida de los vecinos. El intendente mencionó que existen obras estratégicas que aguardan fondos para su finalización. “Tenemos esperanza de que por ahí las grandes obras que serán de real importancia para nuestra comunidad, como el caso de la represa de agua potable o nuestro hospital de área, puedan concluirse esas tareas que se paralizaron hace bastante tiempo”, expresó Aquino, quien además especificó que algunos de estos trabajos se detuvieron con apenas un 50% de avance o incluso en su etapa inicial.
Finalmente, sobre el movimiento turístico de la temporada, reconoció que entre 5 y 8 mil personas cruzan diariamente por el paso fronterizo, aunque el impacto en la economía local es mínimo. “Muy escaso es lo que pernoctan aquí. Generalmente muchos optan también por viajar de noche, pero no es mucho lo que realmente pernoctan en el lugar”, concluyó.
Fuente: Misiones Online
