Las amenazas en ámbitos escolares encendieron una señal de alerta en distintos puntos de Misiones, donde aparecieron pintadas intimidatorias, mensajes en redes sociales y advertencias de posibles episodios de violencia. La reiteración de estos hechos en un corto período de tiempo generó preocupación en las comunidades educativas y derivó en la activación de protocolos de seguridad, operativos preventivos y la intervención de la Justicia. En ese contexto, organismos provinciales, autoridades locales y equipos escolares coincidieron en la necesidad de actuar con responsabilidad, evitar el pánico y priorizar la contención emocional de los estudiantes.
En Puerto Iguazú, la situación escaló en preocupación a partir de la detección de un patrón en varias instituciones educativas, donde las amenazas aparecen escritas en los baños, principalmente en los femeninos, durante el horario de clases. Entre el lunes y martes, distintas escuelas debieron activar el protocolo de seguridad ante este tipo de mensajes.
Según trascendió, se investiga la existencia de un supuesto grupo de WhatsApp que reuniría a alumnos de séptimo grado de diferentes escuelas de la ciudad. En ese espacio, desconocidos habrían impulsado un “reto viral” con consignas progresivas que incluían llevar armas de juguete durante varios días y, en una instancia final, armas reales.
Varias familias habrían detectado estos mensajes y dieron aviso a las autoridades, lo que permitió activar mecanismos de prevención y seguimiento. Las instituciones involucradas incluyen establecimientos de gestión privada como Crecer, Instituto Adventista e Instituto San Lucas, así como también la escuela Nuestra Señora del Carmen en su nivel primario y escuelas públicas como la Nº 818 y el BOP 23.
Por otra parte, en la Universidad de la Cuenca del Plata también habría habido una pintada y la Policía empezó a requisar en el ingreso.
Desde las comunidades educativas señalaron que se trabaja activamente en la concientización y remarcaron que estas conductas no se originan dentro de la escuela, sino en un contexto social más amplio que atraviesa a niños y adolescentes.
Como respuesta, se impulsaron jornadas y charlas con padres y estudiantes en todos los niveles, desde sala de 3 hasta secundaria, con el objetivo de brindar información, llevar tranquilidad y promover el acompañamiento familiar. En algunos casos, como en el BOP 23, las charlas fueron brindadas por efectivos policiales, mientras que en la Epet Nº4 estudiantes avanzados desarrollan actividades sobre ciberseguridad y huella digital para sus pares.
Además, la Policía de Misiones reforzó su presencia en los accesos a los establecimientos, donde también realiza tareas de control y concientización para prevenir cualquier situación de riesgo vinculada a este fenómeno.
Montecarlo
Uno de los casos más recientes se registró en Montecarlo, donde directivos de la Escuela Normal Superior N°2 realizaron una denuncia tras detectar mensajes amenazantes en un grupo de WhatsApp. A partir de esta presentación, el juzgado interviniente inició una investigación para identificar a los responsables.
A pesar de la preocupación inicial, las actividades escolares se desarrollaron con normalidad, en un clima de tranquilidad sostenido por el trabajo conjunto entre la institución, la Policía de Misiones y el municipio. Se implementaron operativos preventivos en los alrededores del establecimiento y se reforzó la presencia de adultos responsables dentro de la escuela.
Desde la institución destacaron el acompañamiento de las familias, así como la puesta en marcha de talleres y charlas orientadas a abordar la problemática desde la prevención y la concientización.
El intendente Julio César Barreto advirtió que estos hechos no deben subestimarse. “Más allá de que es verdad que son desafíos virales, uno no debe descartar ninguna situación y tratar de acompañar, ayudar y prevenir”, expresó. Además, remarcó el avance de problemáticas vinculadas a la salud mental y al uso de dispositivos digitales.
Defensoría de los NNyA
Desde la Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Provincia remarcaron la importancia de sostener la calma institucional y garantizar tanto el resguardo físico como el acompañamiento emocional de los alumnos frente a este tipo de situaciones. En un comunicado oficial, el organismo insistió en que ninguna amenaza debe ser minimizada, incluso cuando pueda estar vinculada a desafíos virales o bromas de mal gusto.
En ese sentido, se indicó que ante la detección de mensajes intimidatorios, ya sea en formato de pintadas o a través de plataformas digitales, es fundamental dar aviso inmediato a las autoridades escolares, a la Policía y a los servicios de emergencia para activar los protocolos correspondientes.
Además, se hizo hincapié en la necesidad de evitar la difusión de imágenes de estos mensajes en redes sociales o grupos de mensajería, con el objetivo de prevenir el efecto contagio y la revictimización de los estudiantes. También se recomendó reforzar los controles de acceso a los establecimientos educativos y, de ser necesario, solicitar presencia policial preventiva.
Otro punto central del abordaje es la intervención desde una perspectiva integral que contemple la salud mental y la convivencia escolar. Para ello, se propone la activación de equipos interdisciplinarios que acompañen a los estudiantes y generen espacios de escucha.
En paralelo, otro episodio generó preocupación tras la aparición de un mensaje intimidatorio en el baño de un establecimiento educativo que alberga nivel inicial, primario y secundario en el mismo edificio. El texto “Mañana tiroteo” fue detectado durante el horario escolar.
Tras el hallazgo, las autoridades escolares activaron de inmediato el protocolo de seguridad, notificaron a la Policía y avanzaron en la revisión de cámaras para intentar identificar al autor del mensaje. Al mismo tiempo, se comunicó la situación a las familias con el objetivo de llevar tranquilidad y evitar la circulación de información errónea.
Desde la institución remarcaron que no se minimizan estos hechos, pero que tampoco se permitirá que el miedo altere el normal desarrollo de las clases. Como medida preventiva, se reorganizaron los ingresos y se reforzó el acompañamiento familiar.
Un hecho similar se registró en la Escuela Primaria 818 del barrio Primavera de Iguazú, donde también aparecieron pintadas intimidatorias con una fecha específica, lo que motivó la presencia policial y el seguimiento del caso.
Prevención y abordaje integral
Frente a este escenario, las autoridades coincidieron en la necesidad de abordar estos episodios con seriedad, evitando tanto la banalización como la estigmatización. Se insiste en que no deben ser tratados como simples travesuras, pero tampoco se debe señalar de manera inmediata a posibles responsables sin un proceso adecuado.
También se recordó que las amenazas están tipificadas en el Código Penal, con penas de entre dos y seis años de prisión por generar temor colectivo.
Mientras continúan las investigaciones judiciales y se mantienen los operativos preventivos en distintos puntos de la provincia, el trabajo articulado entre escuela, familia, Estado y comunidad aparece como la principal herramienta para abordar una problemática que refleja nuevas tensiones en la convivencia escolar.
Un total de 12 menores fueron identificados por la Policía como presuntos autores de intimidación pública y amenazas en establecimientos educativos de la provincia, a partir de tareas de ciberpatrullaje, análisis digital y despliegues preventivos, y fueron puestos a disposición de la Justicia y del sistema de protección de niñas, niños y adolescentes, informó anoche la fuerza.
Uno de los casos se registró en Guaraní, donde un alumno de 15 años fue identificado como presunto autor de un audio con amenazas dirigido a un directivo. A partir de tareas de análisis digital y geolocalización de la línea telefónica, se logró establecer su presunta vinculación con el hecho.
Por disposición judicial, el menor fue notificado en presencia de su progenitor, quien además hizo entrega voluntaria del celular para su peritaje por parte de especialistas en cibercrimen.
Por otra parte, en San Vicente, una docente detectó una inscripción en el baño de una institución educativa. Tras las averiguaciones, se logró individualizar a un estudiante de 13 años como presunto autor. En este caso, la Justicia dispuso la notificación del menor a través de su madre y la intervención de las áreas correspondiente. Como hecho más reciente, en Dos de Mayo, un alumno de 14 años fue identificado como el presunto responsable de haber llevado un arma de fuego a clases y exhibirla ante otros estudiantes. A partir de la denuncia del rector, se procedió al secuestro de un revólver calibre .22, el cual fue entregado por el progenitor del menor. Por disposición del Juzgado Correccional y de Menores interviniente, el adolescente fue notificado en presencia de su padre y entregado para guarda y custodia.




