El hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre de 89 años en su vivienda de Garupá derivó en una rápida investigación que, en pocas horas, permitió la detención de una mujer señalada como la principal sospechosa. El caso, que es materia de investigación judicial, quedó bajo análisis tras detectarse lesiones compatibles con un hecho violento.
El episodio se conoció ayer, alrededor de las 9:30, cuando efectivos de la Comisaría Quinta acudieron a un domicilio ubicado sobre calle Oberá, entre Puerto Piray y El Dorado, en el barrio Santa Clara. Allí, un hombre de 81 años alertó sobre la situación al encontrar a su amigo, identificado como Maximino Morel Duarte, tendido en el suelo de la cocina y sin signos vitales.
Según relató el testigo, momentos antes una mujer había salido del inmueble y le manifestó que el propietario se había caído. Sin embargo, al ingresar al domicilio, constató que la víctima ya se encontraba sin vida.
En el lugar se preservó la escena y se dio intervención al médico policial, junto a peritos de Criminalística. El examen preliminar determinó la presencia de lesiones en la región del cráneo, lo que motivó la orden de realización de la autopsia médico legal para establecer con precisión la causa de muerte.
De manera paralela, la División Investigaciones de la Unidad Regional X, en conjunto con la Dirección de Homicidios, avanzó con tareas investigativas que incluyeron relevamientos en la zona y análisis de registros fílmicos. A partir de esas diligencias, lograron identificar a una mujer que había sido vista saliendo del domicilio de la víctima.
Con esos elementos, ese mismo lunes, cerca de las 15, se concretó la detención de Luz Noemí C. (26) en inmediaciones de las calles Posadas y 9 de Julio, también en el barrio Santa Clara.
Posteriormente, y con orden judicial, se realizó un allanamiento en el domicilio de la sospechosa, donde se secuestraron prendas de vestir, un teléfono celular y otros elementos que quedaron a disposición de la causa. En tanto, en la vivienda de la víctima se llevó a cabo una inspección ampliada en la que se halló un martillo tipo maza, el cual fue incautado para ser sometido a pericias.
Durante las tareas en el inmueble, los investigadores también detectaron en la parte posterior un sector utilizado como inquilinato, donde se encontraron envoltorios con sustancia blanca, una balanza de precisión y un teléfono celular. Tras las pruebas correspondientes, se confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína, por lo que intervino la Justicia Federal para el secuestro de los elementos.
La mujer detenida permanece a disposición del Juzgado de Instrucción interviniente, mientras continúan las diligencias para esclarecer completamente las circunstancias en las que se produjo la muerte del hombre.




