En el marco de una convocatoria nacional, instituciones que trabajan con personas con discapacidad volvieron a movilizarse para exigir respuestas ante la falta de financiamiento. La protesta apunta directamente a la demora en la liberación de fondos, una situación que —según denuncian— se arrastra desde hace meses y afecta el funcionamiento de los servicios en todo el país.
Sebastián Calderón, director del Centro de Día CENEMI, explicó el trasfondo del reclamo: “La convocatoria de hoy se suma a una convocatoria nacional en reclamo por el financiamiento en el área de discapacidad”, señaló, y agregó que el principal problema radica en que “todavía no hay liberación de fondos, por ende no se ha pagado ningún tipo de prestación ni de transporte ni de servicio”.
En la misma línea, Florencia Eskinazi, titular del Instituto Owatá, describió una situación crítica que pone al límite la continuidad de las instituciones. “Nosotros no recibimos pago desde octubre del año pasado, nos venimos solventando con las reservas de la institución y llegamos a un punto en que ya no hay manera de sostener esto”, afirmó.
El impacto económico es significativo. Según detallaron, la deuda alcanza múltiples prestaciones acumuladas durante varios meses. “Estamos hablando de más de 1500 prestaciones a un valor que se adeuda desde octubre, noviembre en la mayoría de los casos. Es una cifra muy grande y esto se replica en todas las provincias”, indicaron.
Frente a este escenario, las instituciones comenzaron a tomar medidas drásticas. “Sí, ya no se puede sostener la situación. Muchos servicios incluyen comida y transporte que no se está pudiendo solventar, con lo cual la única forma es recortar, ajustar y en algunos casos parar definitivamente las actividades”, advirtió Eskinazi.
La problemática también impacta de lleno en las familias de los usuarios, quienes —según los referentes— acompañan el reclamo con preocupación. “Todos están muy preocupados, pero entienden que esta es la manera de visibilizar lo que está pasando”, remarcaron.
Si bien reconocen haber recibido algunas respuestas a nivel provincial, sostienen que la situación de fondo no se ha modificado. “Vamos a salir las veces que haga falta para visibilizar la situación”, afirmaron, al tiempo que insistieron en la necesidad de una solución urgente.
Finalmente, pese al complejo panorama, mantienen una expectativa positiva: “Estamos esperanzados en que se va a solucionar en el corto plazo”, concluyeron.




