La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) en Misiones reactivó su planta de premoldeados en el marco de una política de administración austera de los recursos, en sintonía con los lineamientos del Gobierno provincial frente al contexto económico actual.
La fábrica, ubicada en el predio de los talleres del organismo, produce viguetas y caños de hormigón que son destinados a la construcción de puentes y alcantarillas en la red vial provincial. La reactivación de esta unidad productiva permite no solo garantizar la disponibilidad de materiales, sino también ejercer un control directo sobre su calidad.
Desde el organismo destacaron que la elaboración propia de estos elementos estructurales representa una reducción significativa de costos, además de facilitar la planificación y el manejo del stock necesario para las distintas obras.
“El hecho de fabricar viguetas en nuestra planta nos permite contar con materiales a menor costo, lo que se traduce en un beneficio directo para las arcas de la DPV”, explicó el presidente de la entidad, el ingeniero Nicolás Mazal.
Por su parte, la responsable del Programa 100 Puentes, ingeniera Patricia Offtaczuck, señaló que la reactivación también impacta en el trabajo conjunto con los municipios. “Estamos retomando la fabricación de viguetas para puentes que no solo se ubican en jurisdicción provincial, sino también en ámbitos municipales. Un ejemplo es el convenio con la Municipalidad de Aristóbulo del Valle, que aporta los materiales mientras que nosotros realizamos la producción”, detalló.
En esa línea, Offtaczuck adelantó que esta modalidad de cooperación se extenderá a otras localidades, remarcando que los convenios de colaboración generan beneficios concretos para ambas partes y permiten avanzar en la mejora de la infraestructura vial en toda la provincia.




