Mario Golemba hoy tendría 45 años, familia y, por sus gustos y conocimientos, se dedicaría a la docencia, proyectó su hermano Eliezer, quien aseguró nostálgico que “él era el más intelectual de nosotros”. El productor fue visto por última vez el 27 de marzo de 2008 y, después de 18 años de investigación, su familia asegura que la Justicia Federal ya tiene afianzada la hipótesis de que se trató de un secuestro, tortura y desaparición forzada.
Así lo dejó entrever Eliezer en entrevista con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7. El pariente afirmó que la investigación federal consolidó la hipótesis sostenida durante años por la familia y anticipó avances inminentes. Apuntó contra la justicia provincial por el tratamiento inicial del caso.
A casi dos décadas de la desaparición de Mario en la localidad de Dos de Mayo, su familia sostiene que la causa atraviesa un momento decisivo y que existen pruebas firmes que apuntan a un secuestro seguido de torturas y posterior desaparición. Así lo aseguró su hermano quien expresó una fuerte expectativa respecto a que la Justicia dé pasos concretos en el corto plazo.
Horas antes, ante el medio periodístico Caíco, Eliezer aseguró en un audiovisual que rápidamente se conoció en Misiones: “A Mario lo secuestraron, a Mario lo desaparecieron”. Al respecto, el joven fue enfático: “No me jugaría de esta manera si no creyera realmente en lo que estoy diciendo, porque estoy poniendo en juego mi prestigio y el de mi familia”, afirmó. En ese sentido, remarcó: “Estoy convencido de que el caso se va a resolver en poco tiempo”.
Mario Golemba desapareció el 27 de marzo de 2008 en Picada Indumar. Tenía 27 años. Desde entonces, su familia inició una búsqueda ininterrumpida marcada por la incertidumbre, el desgaste emocional y una lucha persistente contra lo que consideran desinterés y errores en la investigación inicial que, en un principio, estuvo en manos del sistema judicial misionero.
Eliezer señaló que el cambio de carátula de la causa en 2021, cuando pasó a investigarse como desaparición forzada, marcó un punto de inflexión. “Hasta ese año, Mario era una persona más que no estaba. Estaba en la nebulosa, en el padrón electoral, pero no había ni un delito. A partir de ahí comienza a surgir la verdad”, explicó.
Esa verdad, según sostuvo, coincide con lo que la familia denunció desde un primer momento: “Nosotros veníamos insistiendo desde la época de mi padre que a Mario lo habían secuestrado, que a Mario lo habían torturado, aunque suene muy de la época de los 70’, estamos hablando del año 2008, democracia. Y que eso llevó a desaparecerlo después para ocultar estos delitos de desaparición y asesinato”.
En esa línea, el hermano del joven aseguró que hoy la investigación tiene identificados a los responsables, aunque evitó dar detalles para no entorpecer el proceso. “La Justicia lo tiene chequeado, totalmente. No hay dudas”, afirmó, y agregó que “se han descartado todas las hipótesis turbias que fueron impuestas y ‘investigadas’ por la justicia provincial”.
Uno de los puntos centrales del caso está sostenido en testimonios que ubican a Golemba dentro de la comisaría de Dos de Mayo. “Son dos testigos que lo vieron ahí y después no se supo más nada”, recordó. Durante años, esos relatos fueron desestimados. “Ya no son ‘dos loquitos’, como decían algunos funcionarios. Son testigos clave. La Corte Suprema indica que en estos delitos quienes estaban detenidos en el lugar son los que más saben”, remarcó.
Para Eliezer, el avance de la causa también se explica por la intervención de organismos federales especializados. “Hoy la investigación está en su más alto nivel. Intervienen organismos como la Procuvin, fuerzas federales y áreas de inteligencia que analizaron profundamente todo lo actuado”, indicó.
Fuente: El Territorio



