Publicada en el Boletín Oficial, la norma introduce nuevas disposiciones en materia de indemnizaciones, salarios, vacaciones y derechos colectivos, con el objetivo de modernizar y flexibilizar el mercado de trabajo. El presidente Javier Milei y otros funcionarios clave firmaron el decreto que oficializa su entrada en vigencia.
La nueva ley redefine el cálculo de las indemnizaciones por despido, excluyendo conceptos como el aguinaldo y las vacaciones, mientras establece un tope máximo de tres veces el salario promedio mensual del convenio colectivo de la actividad. Además, se introduce el concepto de «salario dinámico», que permite ajustar la remuneración en función del rendimiento individual, y se obliga a que los pagos se realicen exclusivamente a través de bancos.
La norma estipula que las vacaciones deben otorgarse entre octubre y abril, aunque permite fraccionarlas con un mínimo de siete días. Se autoriza extender la jornada laboral diaria hasta 12 horas con acuerdo voluntario y se introduce la posibilidad de contratar trabajadores a tiempo parcial. Estos cambios buscan brindar mayor flexibilidad a las empresas y a los trabajadores.
La reforma laboral limita la vigencia automática de acuerdos colectivos y prioriza los acuerdos de empresa sobre los de rama. Además, restringe el derecho de huelga en servicios esenciales y establece que las asambleas de trabajadores requieren autorización del empleador. También se crean incentivos para la formalización laboral, como la condonación de deudas y la reducción de contribuciones patronales.
La Ley de Modernización Laboral en Argentina introduce cambios profundos en el sistema de indemnizaciones, la estructura salarial y las jornadas laborales, buscando una mayor flexibilidad y formalización del empleo. Incluye además incentivos fiscales para fomentar inversiones y una reforma en los derechos colectivos de los trabajadores.




