Después de un 2025 intenso, Santino Rzesniowiecki (7) finalmente regresó a su hogar en Posadas y desde aquí continuará con el seguimiento y los refuerzos que necesita para seguir con su recuperación de la leucemia, de la que recibió el negativo en agosto del año pasado. Ya hace dos semanas que la familia se encuentra nuevamente unida en su hogar de Itaembé Guazú.
En diálogo con este medio, su mamá Natalia, contó que el pequeño se encuentra muy bien y siguiendo con todos las recomendaciones de su médicos del Hospital Gutiérrez de Buenos Aires, ciudad a la que tiene que regresar una vez al mes para los controles hematológicos y controlar su evolución. Es que si bien negativizó para la enfermedad, todavía no tiene el alta definitiva.
Natalia compartió que por consejo de los galenos del Gutiérrez comenzó a recibir desde la semana pasada una medicación por una proteína que su sistema inmunológico aún no produce por sí sólo. El procedimiento tiene lugar en el Hospital Pediátrico “Fernando Barreyro” en principio por seis meses.
“Se le realizó unos controles y Santino todavía no está generando esa proteína, así que las doctoras de inmuno del Gutiérrez le indicaron empezar a hacer un tratamiento que podría ser por seis meses o un poco más hasta que su cuerpo se recupere del todo y en algún momento empiece a generar”, contó su mamá.
En relación a eso, compartió: “Así que estuvimos la semana pasada en el hospital acá con los médicos de Santi que lo conocen desde bebé y que fueron los que le diagnosticaron y los primeros que le trataron. Pero todo super bien”.
La semana que viene recibirá una nueva dosis de la medicación y el 23 de este mes una nueva ida a Buenos Aires para sus controles hematológicos.
“Estamos tranqui, reacomodándonos todavía, haciendo muchas cosas que teníamos durante este tiempo pendientes. Pero él está muy bien, gracias a Dios y esperando que todo continúe bien como hasta ahora”, rescató.
El camino de Santino
La pelea de Santino contra la leucemia arrancó el 20 de julio de 2021 cuando le detectaron la enfermedad e inició su tratamiento de quimioterapia en el Hospital de Pediatría Fernando Barreyro hasta julio de 2023, fueron 24 meses.
Luego de seis meses de haber finalizado ese primer tratamiento, la enfermedad volvió en febrero del 2024 y fue derivado al Hospital Gutiérrez, de Buenos Aires. Allí inició sesiones de quimioterapia e inmunoterapia para poder llegar a un trasplante de médula, que se realizó en junio del mismo año.
Cuatro meses después del trasplante y nueve de haberse ido de su hogar, vuelven a Posadas con la ilusión del final de la patología, pero la enfermedad regresó y con ella una nueva ida al nosocomio de la capital en febrero de este año.
El tercer tratamiento no resultó como esperaban y luego de recibir el primer ciclo de inmunoterapia los médicos detectan que no se logra controlar la enfermedad, la única opción es entonces un tratamiento llamado Cart-T que se hace sólo en España y Estados Unidos, en ese entonces las opciones que tenía la familia para que su hijo siga con vida.
Pero afortunadamente las puertas de Singapur se abrieron y gracias a la enorme solidaridad de la gente llegaron al Hospital KK Women’s and Children’s de ese país.
Mientras tanto, la campaña que se había iniciado primero en el barrio Itaembé Guazú donde reside la familia -vecinos y amigos se pusieron manos a la obra con rifas, espectáculos y eventos deportivos destinados a juntar los millones necesarios para el tratamiento de Santino- se expandió por la capital misionera y luego en todo el país. La intervención de figuras conocidas del mundo del deporte y del espectáculo, como el futbolista Leandro Paredes, el músico León Gieco y el streamer Coscu, ayudaron a difundir su historia.
Estuvieron casi seis meses en Singapur, donde recibió el doble trasplante de médula ósea: el primero a finales de mayo de 2025, cuyo donante fue su papá Érico, y el otro a principios de junio, proveniente de las células de cordón umbilical de una mujer canadiense.
El 19 de agosto fue el mismo Santino el que lo compartió en su cuenta de Instagram con un video donde contaba que el valor residual había sido cero. Al mes siguiente, el 28 de septiembre, vuelven a Argentina y se instalan en Buenos Aires para seguir con los controles en el Hospital Gutiérrez.
Finalmente, después de diez meses de irse de Posadas vuelven el 22 de diciembre del año pasado por dos semanas para pasar las fiestas de fin de año sin saber que el regreso definitivo los esperaba unos días después.
Tras un nuevo aspirado de médula en el Gutiérrez, que arrojó que sigue sin haber rastro de la leucemia, los médicos les autorizaron volver definitivamente a Posadas, con controles cada mes.
Con información de El Territorio




