La empresa debió constituir una importante garantía para
recuperarlo mientras enfrenta una eventual multa millonaria. El caso,
además, impacta negativamente en el proyecto para agilizar el tránsito
turístico entre Posadas y Paraguay.
La Aduana de Posadas retuvo un
colectivo de una empresa radicada en el vecino país, vinculada a capitales
misioneros y dedicada al transporte turístico, tras detectar que había excedido
el plazo autorizado para permanecer en la Argentina.
El micro, que tenía patente con
paraguaya, había ingresado en una situación poco habitual: “en lastre”, es
decir, sin pasajeros y únicamente con su conductor. El hecho llamó la atención
porque este tipo de permisos ocasionales suele utilizarse para viajes
turísticos o servicios especiales, con pasajeros y una hoja de ruta
determinada.
Según explicó el chofer al momento
del ingreso, el vehículo debía trasladarse hasta Posadas para realizar trabajos
en un taller, de la misma empresa turística en Posadas y en Paraguay. La Aduana
autorizó entonces su admisión temporaria hasta el 4 de agosto. Si necesitaba
permanecer más tiempo, la empresa debía gestionar una prórroga antes del
vencimiento.
El plazo, sin embargo, venció y el
colectivo continuó en territorio argentino. Varios días después se presentó
para regresar a Paraguay y, al comprobarse que no existía una extensión del
permiso, la Aduana dispuso su retención.
Las actuaciones fueron encuadradas
en una presunta infracción al artículo 970 del Código Aduanero. Durante el
procedimiento hubo quejas y reclamos de representantes de la empresa, aunque la
medida se mantuvo.
La empresa se expone a una multa de
hasta aproximadamente $35 millones. Para recuperar el colectivo mientras se tramita
el expediente, la firma debió constituir una importante garantía. La sanción
definitiva deberá ser determinada por la autoridad aduanera.
Impacto en
el corredor turístico
El episodio tiene además una
consecuencia que trasciende a la empresa involucrada. El sector turístico de
Posadas viene impulsando la creación de un corredor o carril turístico, similar
al que funciona en Puerto Iguazú, para agilizar el paso fronterizo de
colectivos, minibuses, combis y tráfics con pasajeros.
La iniciativa busca reducir las
demoras y facilitar el movimiento de turistas entre Posadas y Paraguay. Pero
para avanzar hacia controles más ágiles resulta indispensable un alto nivel de
cumplimiento de las normas por parte de las empresas transportistas.
Situaciones como esta terminan
jugando en sentido contrario: refuerzan la necesidad de que los organismos
fronterizos controlen individualmente los vehículos, su documentación, permisos
y condiciones de ingreso y egreso.
En consecuencia, este tipo de
infracciones no sólo genera sanciones para quien las comete, sino que también
dificulta la construcción de la confianza necesaria para avanzar con un
corredor turístico más ágil en Posadas, una herramienta que el sector considera
estratégica para fortalecer la integración turística con Paraguay.




