Un jubilado de 69 años oriundo de la localidad de San Vicente fue condenado a tres años de prisión en suspenso tras haber admitido que manoseó a su nieta, que tenía 10 años al momento del hecho. El sujeto debía enfrentar un juicio oral pero optó por declararse culpable y acordar un juicio abreviado con la fiscalía.
La causa se remonta a septiembre de 2017, cuando la hija del acusado dejó a sus dos pequeñas hijas al cuidado de su padre para que las llevara hasta la casa de una tía. Sin embargo, como la mujer no se encontraba en el lugar, el abuelo permaneció con las niñas durante la noche en su vivienda de San Vicente.
Según consta en el expediente, en determinado momento el hombre despertó a la niña mayor y la llevó hasta su cama, donde comenzó a quitarle la ropa y a tocarle las piernas. La situación se interrumpió cuando despertó la hermana menor, de 4 años. Antes de desistir de su accionar, el acusado amenazó a la menor para que no revelara lo sucedido, aunque días después la niña terminó contándole todo a su madre.
El hombre estaba imputado por el delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo. En el acuerdo impulsado por el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi, reconoció su responsabilidad penal y recibió una condena en suspenso, que fue homologada por los jueces del Tribunal Penal de Oberá.



