La comunidad universitaria volverá a movilizarse en todo el país mañana martes 12 de mayo en una nueva Marcha Federal Universitaria, en medio de un creciente conflicto por el financiamiento de las casas de estudio públicas.
La convocatoria, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), gremios docentes, no docentes y organizaciones estudiantiles, tendrá su acto central en Plaza de Mayo y se replicará en distintas ciudades del país. En Misiones, se convocarán a las 14 en el mástil ubicado en las avenidas Mitre y Uruguay de Posadas y marcharán hacia la plaza 9 de Julio. En esta oportunidad, todas las sedes de la Universidad Nacional de Misiones (Unam) marcharán en la capital provincial.
Esta cuarta manifestación busca visibilizar el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario N.º 27.795, aprobada por el Congreso en 2025 y ratificada recientemente por la Justicia, pero que -según denuncian las universidades- aún no se cumple de manera efectiva. Entre los principales reclamos figuran la actualización presupuestaria, la recomposición salarial docente y no docente, el sostenimiento de becas estudiantiles y el financiamiento de hospitales universitarios. También hacen hincapié en “el deterioro del sistema educativo a causa de un Estado ausente”.
Desde el sector universitario advierten que las transferencias nacionales acumulan una fuerte caída desde 2023 y aseguran que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios ya genera renuncias, vaciamiento de cátedras y dificultades para sostener actividades académicas y de investigación.
Desde la Unam
Desde la Unam expresaron recientemente que “la crisis golpea con una fuerza particular en Misiones debido a las asimetrías regionales”. En una publicación a comienzos de esta semana plasmaron que “la Universidad Nacional de Misiones enfrenta su peor presupuesto en dos décadas”.
Según detallaron, la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales (FhyCs), “uno de los ámbitos de fomento del pensamiento crítico y la formación en la región, se encuentra en la primera línea de esta resistencia”.
El decano de dicha Facultad, Cristian Garrido, describió la gravedad del cuadro: "logramos sostener la universidad como derecho y proyecto colectivo, pero el escenario es desfavorable. No solo se han congelado los montos de las becas, sino que pasamos de tener 11.000 becas Progresar a apenas 3.000. Muchos estudiantes están teniendo problemas reales para sostenerse dentro del sistema. Para los estudiantes, la universidad no es solo un edificio, es un proyecto de vida”.
También, durante la conferencia de prensa previa a la Marcha Universitaria de mañana, en diálogo con El Territorio Garrido señaló que las universidades nacionales atraviesan un escenario de incertidumbre presupuestaria desde hace tres años y remarcó que el problema no solo afecta a las casas de estudio, sino también al sistema nacional de educación, ciencia y tecnología. “Es el tercer año de incertidumbre respecto de la ejecución presupuestaria y de si los fondos asignados van a ser suficientes para cubrir el funcionamiento pleno de todas nuestras actividades”.
Por otro lado, al finalizar una de las clases públicas semanas atrás en medio de los tantos reclamos realizados por la universidad, en plena calle, Alexis Rasftopolo, uno de los docentes de la Unam, señaló que “el escenario es dramático no solo en lo social, lo económico, sino que además está el factor de desesperanza en muchos jóvenes vulnerabilizados por la situación actual”. El docente añadió que la gestión de Milei vino a plantear que no había plata, que era necesario implementar medidas de austeridad y combatir lo que ellos llaman “la casta”. Pues bien: ¿quiénes están dentro de ese conjunto social que denominan “casta”: los jubilados, los médicos, los discapacitados, los estudiantes, las miles de personas y familias sin empleo y a la intemperie más inadmisible?”.
Recorte en becas
En la misma línea, desde la secretaría de Bienestar Estudiantil de la Facultad de Humanidades, Ricardo Oettel, secretario del área, explicó que los problemas no son nuevos, aunque en los últimos años se profundizaron. En ese sentido, remarcó que anteriormente las universidades contaban con información clara y anticipada sobre las fechas de inscripción, requisitos y renovaciones de las becas, algo que dejó de suceder.
“Antes teníamos previsibilidad respecto a las fechas de apertura, cierre y requisitos para que los estudiantes puedan acceder a la beca. Eso dejó de pasar. Hoy nos enteramos de las convocatorias por los medios de comunicación o cuando aparece publicado en el Boletín Oficial”, sostuvo.
Según detalló, esta situación obliga a las áreas universitarias a realizar un seguimiento permanente para informar a los estudiantes, teniendo en cuenta además que las convocatorias permanecen abiertas por períodos limitados. Como ejemplo, indicó que históricamente las inscripciones se realizaban en marzo, mientras que este año comenzaron en abril.
Oettel también cuestionó que algunas carreras no figuren dentro del sistema de inscripción de Progresar, lo que impide que estudiantes puedan acceder al beneficio
En la Unau
El rector de la Universidad Nacional del Alto Uruguay (Unau), Fernando Semczuk admitió la “pérdida significativa de docentes” en medio del desfinanciamiento. “Estamos como está el sistema”. Sobre la marcha federal universitaria, indicó que “se reclama la masa salarial y el funcionamiento de las universidades”.
Con respecto a los salarios docentes y no docentes, explicó que “se ha desfasado mucho el presupuesto aunque el año pasado hubo una actualización pero no fue suficiente”. “Pedimos una recomposición, ni siquiera un aumento”, añadió.
“Se reclama puntualmente lo salarial y el funcionamiento, lo que permite abrir las facultades. Hay gastos que tenemos que hacer convenios de pago. Estamos muy desfasados en los gastos de infraestructura”, mencionó el rector de la Unau.



