Durante la apertura del período de Sesiones Ordinarias 2026 en la Cámara de Representantes de Misiones, el gobernador Hugo Passalacqua anunció la suspensión del pago a cuenta en el “Control Fiscal en Ruta”, conocido como “aduana paralela”. La medida regirá desde el 1 de julio por un plazo inicial de 12 meses y alcanzará al 95% de los contribuyentes.
“Para enfrentar con hechos concretos la crisis producida por la contracción económica, anuncio la suspensión del pago a cuenta en el ‘Control Fiscal en Ruta’”, expresó el mandatario, al detallar que la exclusión será automática y beneficiará a unas 16.500 pymes sobre un total de 17.300 registradas. En tanto, unas 873 grandes empresas continuarán con el esquema, aunque bajo una modalidad simplificada y digital.
En este contexto, el ex presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas y empresario, Manuel Amores, valoró la decisión oficial y la definió como “una medida de alivio fiscal” largamente reclamada por el sector privado.
“Impacta en muchos aspectos, no solo en lo económico sino también en lo burocrático y en las trabas para llevar adelante la actividad, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas”, señaló. En esa línea, destacó que la iniciativa “genera acompañamiento en un contexto muy difícil”, aunque aclaró que no alcanza para revertir la crisis.
Impacto en precios y competitividad
Uno de los efectos más inmediatos, según explicó Amores, será la mejora en la competitividad y una eventual baja de precios al consumidor. “Misiones tenía en muchos casos una doble lista de precios. Los distribuidores trasladaban el costo de las retenciones, lo que encarecía los productos hasta un 8% respecto a otras provincias”, indicó en diàlogo con Radioactiva 100.7
Con la eliminación de ese esquema, estimó que “en el corto o mediano plazo, probablemente en unos tres meses, esto se traslade a precios”, con una reducción que podría ubicarse entre el 5% y el 8%.
Además, remarcó que la medida alcanzará a la gran mayoría del entramado comercial local. “La economía posadeña está compuesta casi en su totalidad por micropymes y empresas familiares. Esto va a impactar en alrededor del 80% de los comercios”, sostuvo.
Crisis de consumo
Sin embargo, el dirigente fue enfático al señalar que el principal problema del sector sigue siendo la caída del consumo. “Hoy la gente está comprando alimentos con tarjeta de crédito. El problema es el poder adquisitivo del consumidor, no solo la carga impositiva”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que la falta de rentabilidad continúa afectando la sostenibilidad de los negocios. Según datos de la Cámara, la cantidad de socios cayó alrededor de un 35% desde 2023, en su mayoría por cierre de actividades.
“El comercio no cierra por otra cosa que no sea la falta de rentabilidad. Primero hay que recuperar el consumo y después la rentabilidad para pensar en generar empleo”, explicó.
También señaló que la situación en Misiones se ve agravada por su condición de frontera. “Tenemos a Encarnación y Brasil muy cerca, con precios más competitivos. Eso profundiza la caída de ventas en la provincia”, agregó.
Reclamo a Nación
Por último, Amores consideró que la solución estructural debe venir de políticas a nivel nacional. “Necesitamos un sistema impositivo diferenciado para Misiones. Competimos con países que tienen cargas mucho más bajas, como Paraguay”, planteó.
En esa línea, pidió al Gobierno nacional avanzar con medidas que permitan mejorar la competitividad del comercio y la industria local. “Con los niveles de impuestos actuales, se hace muy difícil sostener la actividad”, concluyó.
Fuente: El Territorio




