A tres días de sus respectivas detenciones dentro de la comunidad Fortín Mbororé de Puerto Iguazú, se espera que mañana sean trasladados para cumplir con sus respectivas audiencias indagatorias los tres jóvenes de entre 17 y 20 años que están implicados en el homicidio de Claudia Gómez, una mujer trans que falleció hace casi una semana en el hospital Samic local y tras haber estado internada en grave estado durante seis días.
Se trata de Axel Facundo M. (20), alias “Chana”, quien es hijo del cacique de la citada aldea mbya y que en base a las pesquisas preliminares es apuntando como el principal agresor de la víctima. Junto a este último también fueron detenidos como presuntos colaboradores Bruno D. (18), alias “Nene”, y un adolescente de 17 años y cuya identidad no trascendió.
Todos estos tendrán su oportunidad de defenderse ante el juez Martín Brites, titular del Juzgado de Instrucción de Puerto Iguazú.
Cabe recordar que los arrestos se concretaron el último sábado por la mañana, mediante intervenciones desplegadas por efectivos de la Unidad Regional V, Brigada de Investigaciones y Cibercrimen. Todos estos, bajo las órdenes del juez Brites, quien supervisó de cerca las actuaciones de los uniformados dentro de la aldea donde viven los tres sospechosos.
En ese contexto, en base a las testimoniales recopiladas durante los últimos días se logró llegar hasta tres posibles implicados en el brutal ataque, ocurrido el pasado 2 de abril en un sendero del Parque Municipal El Eucaliptal, ubicado a pocos metros de la citada aldea mbya.
En relación al posible móvil del crimen, luego de conocerse el deceso de Claudia Gómez en el hospital Samic, el expediente fue recaratulado provisoriamente como “homicidio agravado por odio a la identidad de género, en el marco de un transfemicidio”.
Si bien los investigadores aún no descartan ninguna hipótesis, la sospecha que gana más fuerza apuntaría a un intento de robo. En base a esa línea, se sospecha que el pasado 2 de abril la víctima habría sido interceptada por los tres integrantes de la comunidad mbya local en donde la propia Caí también vivía.
En ese contexto, en base a las averiguaciones que se tienen sobre las circunstancias del hecho, se sospecha que los detenidos habrían agredido a la víctima en medio de un contexto de consumo problemático de estupefacientes.
Por otro lado, los resultados preliminares de la autopsia confirmaron que la víctima sufrió una fractura en la base del cráneo, producto de un fuerte golpe con un objeto contundente. El informe del Cuerpo Médico Forense descartó que la lesión detectada haya sido consecuencia de una caída, por lo que la causa del hecho es investigada como homicidio.
Pedido de Justicia por Caí
El último sábado por la tarde, organizaciones sociales, de mujeres y la comunidad en general se movilizaron por las calles de la ciudad, previa concentración en la plaza San Martín de Puerto Iguazú, para exigir justicia por la muerte de “Caí”.
La convocatoria estuvo abierta a toda la comunidad y fue impulsada por el colectivo Mujeres Autoconvocadas Iguazú con el acompañamiento de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros (Attta) de Misiones. Durante la jornada, los participantes visibilizaron el caso y reclamaron avances en la investigación judicial.
En el documento difundido previamente, las organizaciones remarcaron la necesidad de reconocer la identidad y la historia de la víctima. “Caí no era ‘un caso’. Era una persona. Una mujer trans migrante que, como tantas, solo buscaba sobrevivir en un país que muchas veces mira para otro lado”, señalaron.
Por otro lado, el reclamo se inscribió en una problemática más amplia vinculada a las condiciones de vulnerabilidad que atraviesan distintos sectores: “Caí” vivía en situación de calle y atravesaba consumos problemáticos, un contexto por demás complejo y que agravó el cuadro.
“Todas las vidas valen. Todas cuentan. La de Caí, la de cada mujer trans, la de cada persona en situación de calle, la de cada integrante de las comunidades originarias que también sufren pobreza y olvido estatal”, expresaron.
La manifestación también tuvo como eje el pedido de respuestas por parte del sistema judicial. “No vamos a permitir que su muerte quede impune. Exigimos que la Justicia de Iguazú investigue con celeridad este transfemicidio y aplique la Ley de Femicidios con perspectiva de género y diversidad”, indicaron.
“No señalamos a toda una comunidad: señalamos la violencia y pedimos verdad y castigo a los responsables. Ni una trava menos”, pide con firmeza el escrito que fue ampliamente difundido por los colectivos transfeministas provinciales.


