Un comandante de Gendarmería que presta servicios en el Escuadrón 50 Posadas denunció haber recibido amenazas en la casa donde reside con su familia, en la capital provincial.
“Familiar X familiar. HDP preparate”, anuncia el papel hallado en la puerta de la vivienda del uniformado, cuya identidad se preserva.
Se sospecha que la advertencia estaría relacionada a la investigación que comenzó en 2022 y que en marzo de este año derivó en múltiples allanamientos y la notificación de 71 personas, entre aduaneros, gendarmes y paseros, sospechados de integrar una red para facilitar el contrabando en el puente internacional San Roque González de Santa Cruz.
La denuncia del agente de Gendarmería fue radicada ayer. El oficial relató que, tras participar de la ceremonia castrense en conmemoración de los veteranos y caídos en la guerra de Malvinas, recibió un llamado telefónico de parte de su esposa.
La mujer contó que alrededor de las 9.30 de ayer encontró en la puerta del domicilio particular una nota intimidatoria confeccionada con una servilleta de papel, la cual tenía escrita con letras recortadas de diarios y revistas: “FAMILIAR X FAMILIAR HDP PREPARATE”.
Desde la fuerza federal se decidió radicar la denuncia ante la Justicia y disponer personal de seguridad para custodia del oficial amenazado y su familia.
También se puso en conocimiento del Juzgado federal en lo Penal de Posadas, que lleva adelante la investigación por el presunto cobro de coimas en el puente que une Posadas con Encarnación, y en el que se encuentran involucrados gendarmes, aduaneros y trabajadores de frontera de nacionalidad paraguaya.
La causa está en manos de la jueza federal de la capital misionera, María Verónica Skanata. En particular, lo que se intenta desentrañar es si existieron maniobras ilegales para permitir el ingreso y egreso de mercaderías así como de tráfico de personas, por medio del pago de sobornos a funcionarios.
El expediente tuvo sus primeros escritos tras una denuncia radicada por un miembro de Gendarmería que detectó, en 2022, que algunos agentes cobraban coimas para dejar pasar a taxistas, remiseros y a los trabajadores de frontera o paseros paraguayos, excluyéndolos de hacer las largas filas que se registran en el paso internacional.
Además, existían algunos casos de facilitación al contrabando.
Secuestro de tecnología y armas
A raíz de la investigación, la Unidad de Inteligencia Criminal “Misiones” comenzó el 16 de marzo de este año con 38 allanamientos simultáneos en la ciudad de Posadas, en el marco del expediente FPO 2837/2025, bajo la carátula “NN: Escuadrón 50 Posadas remite s/averiguación de delito”.
En los procedimientos, los agentes secuestraron 62 teléfonos celulares, 6.071 reales, 947.000 guaraníes, 37.202 dólares, 57.333.470 pesos argentinos y 17 pesos cubanos.
En esa oportunidad también incautaron 26 tarjetas de memoria, una tarjeta SIM, 19 tarjetas de crédito y débito, 19 cámaras y dispositivos DVR, ocho notebooks, tres cámaras fotográficas, una caja fuerte, 649 cigarrillos extranjeros junto a más documentación de interés.
Entre los equipos retenidos como parte del cúmulo de pruebas se hallaron dos módems, un GPS, 17 vasos térmicos, seis cubiertas de camión y un posnet. Los registros oficiales también contabilizaron dos armas de fuego y 102 municiones de distintos calibres.
De acuerdo a lo que este medio pudo constatar de fuentes consultadas sobre el caso, la investigación alcanza a 24 efectivos de Gendarmería y a 22 agentes de Arca (ex-Afip), quienes ya fueron allanados y supeditados al expediente. En paralelo, hay 25 trabajadores paraguayos de frontera bajo investigación judicial.


