Según el comunicado oficial de la entidad, la decisión fue adoptada porque los prestadores no pueden seguir financiando por sí mismos los insumos y servicios que brindan a los afiliados, luego de períodos prolongados sin recibir los abonos correspondientes.
Desde la Cámara señalaron que la situación económica obligó a interrumpir las prestaciones para evitar aumentar la deuda tanto de los profesionales como de los propios beneficiarios. “Resulta materialmente imposible mantener la continuidad de la atención”, manifestaron, mientras lamentaban los inconvenientes que esto causa especialmente en la población adulta mayor.
Asimismo, hicieron un llamado a las autoridades del PAMI para que regularicen con urgencia los saldos pendientes, a fin de poder restablecer el servicio en el menor tiempo posible.
La medida afecta directamente a jubilados y pensionados que cuentan con la cobertura del PAMI para acceder a controles visuales y la obtención de anteojos, en un escenario donde el sistema de prestaciones enfrenta dificultades por las demoras en los pagos.


