La producción yerbatera en Misiones atraviesa una de sus etapas más complejas, marcada por el aumento de los costos, la caída del precio de la materia prima y un escenario de desregulación que genera incertidumbre en toda la cadena desde los inicios de este Gobierno Nacional encabezado por Javier Milei.
En este marco, un informe del diputado provincial por el Partido Agrario y Social (Pays), Cristian Castro, expone con claridad el desfasaje: en diciembre de 2023, la relación entre el precio del gasoil y la yerba era de 2 a 1, mientras que en la actualidad supera los 10 a 1. Según Castro, esto responde a una evolución dispar: la yerba pasó de 270 a 220 pesos por kilo, mientras que el gasoil se disparó de 550 a 2.300 pesos por litro.
Costos
En este sentido, detalla que el impacto es directo sobre la rentabilidad. “Hoy, un productor necesita más de 10 kilos de yerba para pagar un litro de combustible, cuando anteriormente requería poco más de dos”
El informe advierte sobre menor margen, mayor presión financiera y una caída en la capacidad de inversión, lo que compromete la sustentabilidad de las chacras. “Sin corrección de estos montos, el productor queda cada vez más comprometido”, sostiene Castro.

Precios deprimidos
Desde el sector productivo, el diagnóstico es aún más crítico. Ángel Ozeñuk, productor yerbatero de San Vicente, aseguró que los precios están “muy deprimidos” y cuestionó los descuentos aplicados por cooperativas.
Además, planteó un fuerte malestar por la falta de estrategias para posicionar la yerba mate en mercados internacionales y criticó el funcionamiento general de la cadena.
Ozeñuk también apuntó contra la pérdida de la oportunidad de que la yerba mate argentina auspiciara el Mundial 2026, lo que finalmente quedó en manos de Brasil.
“Es un fracaso total, siento una decepción como misionero y argentino”, expresó, al tiempo que responsabilizó a industriales, molineros, marcas y organismos reguladores por la falta de gestión.
Al ser consultado por una de las últimas medidas que determinó el sector sobre cese de cosecha, contó que “sigue la medida pese a que por ahí se ve algún que otro camión porque a algunos realmente no les queda otra”. “La situación es muy difícil para todos y realmente deseamos que mejore porque están matando al pequeño y mediano productor”, lamentó en diálogo con este medio.
En esa línea, cuestionó que algunos sectores prioricen la compra de materia prima en países vecinos para abaratar costos, lo que termina perjudicando al productor local.
Desregulación
Por su parte, Jorge Lizznienz, productor yerbatero de Jardín América, puso el foco en el impacto de las normativas nacionales sobre el sector.
Según explicó, la falta de regulación dejó a los productores sin herramientas para defender el precio de la hoja verde, generando un fuerte desequilibrio en la cadena. “Muchos productores no logran cubrir los costos y enfrentan un panorama cada vez más complejo”, advirtió.
Uno de los datos más alarmantes es el abandono de cerca del 50% de los yerbales, reflejo de la gravedad de la situación. En este contexto, manifestó que los productores sostienen que la quita de facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) dejó al sector sin un organismo que regule el mercado y garantice precios justos. A esto -argumentó- se suma la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades, lo que profundiza la incertidumbre de cara a la próxima cosecha.
“Muchos productores no van a levantar ni la mitad de la cosecha porque no vale la pena invertir para perder dinero”, alertaron.
Además, detalló que desde la Cooperativa Yerbatera de Jardín América impulsan la implementación de una pizarra de precios de referencia, como propuso el Gobierno provincial, para ordenar el mercado en medio de la desregulación. La entidad reúne a más de 160 socios y actualmente atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia, con ingresos que no alcanzan a cubrir los costos operativos e incluso obligaron a recortar prestaciones.




