Un drone impactó este sábado contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad, capital de Bagdad, provocando un incendio y elevando aún más la tensión en la guerra que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente.
Periodistas de la agencia AFP reportaron que columnas de humo negro se elevaban sobre la sede diplomática, ubicada dentro de la llamada “zona verde”, el área de máxima seguridad de la capital iraquí. Fuentes de seguridad indicaron que el ataque habría sido ejecutado con drones o cohetes, y que uno de los proyectiles cayó cerca de una pista de aterrizaje dentro del complejo.
El incidente ocurre en un contexto de creciente escalada militar en la región, con bombardeos cruzados, amenazas y despliegues militares entre las potencias involucradas.
En las últimas horas, el presidente estadounidense Donald Trump redobló su discurso contra Teherán y defendió la ofensiva militar contra el régimen iraní. “Han matado a inocentes durante 47 años y ahora yo los estoy matando”, afirmó al referirse a la campaña militar en curso.
Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, aseguró que la guerra contra Irán “se intensifica y entra en una fase decisiva”. Según sostuvo en un mensaje televisado, el conflicto podría extenderse “todo el tiempo que sea necesario”.
Mientras tanto, desde Teherán respondieron con nuevas advertencias. Un portavoz militar iraní aseguró que si Estados Unidos ataca instalaciones petroleras iraníes en la isla de Kharg, todas las infraestructuras energéticas vinculadas con empresas estadounidenses en la región podrían ser “destruidas y reducidas a cenizas”.
La isla de Kharg Island es considerada estratégica para la economía iraní, ya que concentra cerca del 90% de las exportaciones petroleras del país. Su ubicación en el norte del Golfo Pérsico la convierte en un punto clave dentro del sistema energético global.
En paralelo, la tensión también se extiende al ámbito marítimo. Irán mantiene restricciones en el paso por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Estados Unidos advirtió que sus fuerzas aún no están preparadas para escoltar buques petroleros en la zona.
La escalada militar ya tiene impacto en la economía global. Desde el inicio de la guerra, el precio internacional del petróleo aumentó más de un 40%, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro energético desde el Golfo Pérsico.
En este escenario de creciente tensión, varios países de la región adoptaron medidas preventivas. Entre ellos, Qatar ordenó evacuaciones temporales en algunas zonas ante el riesgo de nuevos ataques, mientras que Recep Tayyip ErdoÄŸan aseguró que la prioridad de su país es mantenerse al margen del conflicto.
La guerra regional, iniciada tras los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán a fines de febrero, sigue expandiéndose y amenaza con desestabilizar todo el Medio Oriente, en medio de bombardeos, represalias y crecientes advertencias entre las potencias involucradas.
Fuente: El Territorio




