La Policía Federal brasileña bloqueó accesos irregulares entre Barracão y Dionísio Cerqueira con Bernardo de Irigoyen. La medida apunta a frenar el contrabando, el cruce ilegal de personas y el aumento de robos de vehículos.
La Polícia Federal de Brasil ejecutó este martes un operativo en la frontera seca con Argentina y clausuró seis pasos clandestinos utilizados para el cruce irregular entre ambos países. El procedimiento se desarrolló en el barrio Alvorada, en el municipio de Barracão, que limita con Dionísio Cerqueira y con la ciudad misionera de Bernardo de Irigoyen.
Según informaron fuentes oficiales, la medida tiene como finalidad impedir el ingreso y egreso de personas por vías no habilitadas, además de reducir delitos vinculados al contrabando y a la circulación irregular de mercaderías. La acción contó con apoyo de la Prefeitura de Barracão, que aportó maquinaria, operarios y materiales para la instalación de barreras físicas en los puntos detectados.
Las autoridades brasileñas señalaron que los pasadizos eran utilizados de manera indebida, lo que facilitaba prácticas ilegales en una zona considerada estratégica por su extensión y características geográficas. La región es señalada como corredor para el traslado informal de productos, entre ellos cigarrillos, bebidas alcohólicas y otros artículos que cruzan sin control aduanero.
El operativo también responde a reclamos de vecinos ante un incremento de robos registrados en los últimos días, entre ellos hurtos de automóviles, motocicletas y camiones. La preocupación comunitaria se intensificó tras una seguidilla de hechos que, de acuerdo con reportes locales, estarían vinculados a la utilización de los pasos informales para escapar hacia el otro lado de la frontera.
No es la primera intervención de este tipo en el área. En años anteriores se realizaron bloqueos similares, aunque los accesos volvieron a habilitarse de hecho con el paso del tiempo. Con esta nueva acción, la fuerza federal busca consolidar un cierre más efectivo y canalizar la circulación hacia el cruce internacional formal.
Del lado argentino, Bernardo de Irigoyen registra desde 2021 una sucesión de homicidios asociados a disputas por actividades ilegales en la zona limítrofe. Entre los casos se encuentran los asesinatos de Sebastián Fernández Da Rosa en septiembre de 2022 y de Carla Betiana De Olivera en diciembre de ese año, ambos en episodios investigados como ajustes de cuentas.
En 2023 fue ultimado Lindomar de Oliveira Cunha dentro de su vehículo, mientras que en febrero de 2024 César Alexander Caytano fue atacado a tiros en una vivienda del barrio Vista Alegre. En varios de estos hechos, los investigadores señalaron la presunta participación de sicarios que se desplazaban en motocicleta y huían hacia territorio brasileño.
Durante 2025 se registraron nuevos ataques armados, incluidos homicidios con múltiples disparos y escenas con decenas de vainas servidas. A fines de diciembre, además, se produjo el femicidio de Noelia Luciana Fonseca de Almeida en el barrio Obrero, causa por la cual fue detenido su pareja, Tomás Emerson Gómez, tras un operativo cerrojo.
En este contexto, la clausura de los pasos clandestinos se inscribe en una estrategia orientada a reforzar la vigilancia en una frontera caracterizada por su porosidad y por el flujo constante de personas y mercancías. Las fuerzas brasileñas indicaron que el control sostenido será clave para evitar la reapertura de los accesos informales y limitar el accionar de organizaciones dedicadas a delitos transfronterizos.


