Tras inspeccionar la zona, los uniformados encontraron doce cajas de cigarrillos extranjeros cuidadosamente dispuestas y parcialmente cubiertas con vegetación. De acuerdo con la modalidad utilizada, la mercadería estaba siendo «enfriada», una táctica común en el contrabando para mantener la carga oculta hasta ser trasladada.
La carga consistía en 600 gruesas de cigarrillos, lo que equivale a 6.000 atados. La mercancía, que fue valuada en aproximadamente $9.400.000, estaba en infracción con la Ley 22.415 del Código Aduanero. Inmediatamente, la Fiscalía Federal de Puerto Iguazú y el Juzgado Federal ordenaron el secuestro y traslado de la mercadería, la cual quedó bajo resguardo policial mientras continúan las investigaciones para dar con los responsables de la maniobra de contrabando.



