El acusado fue identificado mediante tareas de ciberpatrullaje cuando ofrecía un revólver en un grupo de WhatsApp. Tras un operativo encubierto y el posterior allanamiento, la Policía incautó nueve armas de fuego, más de 2.000 proyectiles de distintos calibres y equipos de comunicación.
Un trabajo encubierto llevado adelante por la División Investigaciones de la Unidad Regional X permitió desarticular una maniobra de comercialización ilegal de armas en el mercado negro, que operaba a través de redes sociales, y que culminó con el secuestro de un importante arsenal y la notificación judicial de un hombre de 49 años.
El procedimiento se inició a partir de tareas de ciberpatrullaje, mediante las cuales los efectivos detectaron que el sospechoso ofrecía un revólver calibre .22 en un grupo privado de la aplicación. A partir de ello, los investigadores coordinaron un encuentro encubierto en el barrio Ñu Porá de Garupá.
En ese contexto, con conocimiento de la Justicia, los agentes constataron que el implicado tenía en su poder un arma de fuego tipo revólver calibre .22 corto, con municiones en su tambor.
Posteriormente, cerca de las 13 horas de este miércoles y por disposición del magistrado interviniente, se concretó un allanamiento en el domicilio del investigado, ubicado en el mismo barrio donde se realizó el encuentro. En el lugar, los uniformados hallaron un total de nueve armas de fuego de distintos calibres y modelos, entre ellas pistolas, revólveres, rifles y pistolones.
Asimismo, se incautaron más de 2.000 municiones, cuatro culatas de escopeta de madera y tres equipos de comunicación tipo handy, elementos que evidencian la magnitud de la actividad ilegal investigada.
Finalmente, el propietario del inmueble fue notificado de la instrucción de la causa por “acopio y tenencia ilegal de armas de fuego”, mientras que un teléfono celular fue secuestrado para peritajes. Todos los elementos quedaron a disposición de la Justicia y bajo resguardo policial.
El conductor, de 62 años, fue localizado con su vehículo dañado tras el siniestro. El joven permanece con múltiples lesiones.
Ocurrió esta madruga en la zona de las 600 Hectáreas. Contrabandistas al notar la presencia policía abandonaron más de 2.000 aparatos de telefonía móvil. Pero más tarde los emboscaron para tratar de recuperarlos.
La supuesta intención de terminar con su vida por parte de un policía generó horas de angustia y un intenso operativo de búsqueda para rescatarlo, por parte de la fuerza.
Ocurrió anoche en el barrio conocido como Kilómetro Cero en la localidad de Oberá. No hubo heridos.