Las autoridades locales mantienen bajo estricto monitoreo el caudal del río Paraná ante el repunte de sus aguas. A pesar del incremento del nivel hídrico, las actividades acuáticas y recreativas en la zona de balnearios de la ciudad Posadas continúan autorizadas, aunque bajo un esquema de cuidados especiales y ciertas restricciones de seguridad coordinadas con la Prefectura Naval Argentina.
El principal desafío que presenta la actual crecida es la gran cantidad de basura y residuos flotantes que la corriente arrastra hacia las costas. Para mitigar esta situación y garantizar la salubridad de los espacios públicos, los equipos municipales ejecutan operativos diarios de saneamiento y recolección de desperdicios en las playas.
Por el momento, el impacto de la crecida varía según la fisonomía de cada sector costero. En el balneario El Brete, las autoridades reportaron que no se registraron mayores inconvenientes debido a que la fisonomía de la bahía funciona como un contenedor natural, protegiendo la costa del ingreso masivo de resaca y disminuyendo la fuerza del agua.
El plan de contingencia ambiental se mantendrá por tiempo indeterminado.




