Tres personas murieron este jueves por la tarde luego de un
choque frontal entre dos automóviles ocurrido sobre la Ruta Nacional 12, en
jurisdicción de Villa Olivari, Corrientes. La colisión se produjo alrededor de
las 13:10, a la altura del kilómetro 1225, pocos metros antes del acceso al
sector conocido como Yerbalito.
El impacto involucró a un Chevrolet
Meriva gris, conducido por Rafael Domínguez, de 79 años, domiciliado en Berón
de Astrada, y un Chevrolet Cruze en el que viajaban Diego Darío Almada, de 45
años, oriundo de Cerrito, Entre Ríos, y Milagros Agustina Marioni, de 25 años,
con domicilio en Hernandarias, también en esa provincia.
Los tres ocupantes murieron como consecuencia de la
violencia del impacto. Domínguez viajaba solo en el Meriva, mientras que Almada
y Marioni circulaban en el Cruze.
De acuerdo con las primeras actuaciones, el Meriva se
desplazaba en dirección hacia la ciudad de Corrientes, mientras que el Cruze
avanzaba en sentido contrario, hacia Ituzaingó. Por causas que todavía deben
determinarse, ambos vehículos terminaron impactando de frente.
La hipótesis que comenzó a ser analizada por los
investigadores apunta a que el Meriva habría cruzado hacia el carril contrario.
No obstante, se trata de una línea preliminar y la mecánica del siniestro
deberá ser establecida mediante las pericias ordenadas por la Justicia.
El estado en que quedaron los dos automóviles obligó a
desplegar un operativo especial para retirar a las víctimas de los habitáculos.
En el procedimiento intervinieron efectivos de Bomberos del BRIF y dotaciones
de Bomberos Voluntarios de Ituzaingó y Villa Olivari.
Una vez concluidas las tareas en la escena, los
cuerpos fueron trasladados a la morgue del Hospital Billinghurst, conforme a
las actuaciones realizadas por la Policía de Corrientes.
La maniobra previa que
ahora investiga la Justicia
Uno de los elementos que tomó relevancia después del
choque fue una situación registrada minutos antes en otro sector de la ruta.
Según fuentes vinculadas a la investigación, Domínguez
habría atravesado un control policial sin detenerse pese a la indicación de los
efectivos. A partir de esa situación, se habría comunicado la novedad a otros
puestos de control y se habría previsto interceptar al vehículo en la zona
donde confluyen las rutas nacionales 12 y 118.
Sin embargo, el choque ocurrió antes de que los
agentes pudieran concretar esa intervención.
La Justicia busca establecer ahora por qué el
conductor no detuvo la marcha y si esa circunstancia tuvo alguna incidencia en
el desenlace. También se investiga si se encontraba bajo los efectos del
alcohol al momento del impacto.
En ese sentido, las sospechas surgidas durante las
primeras horas del procedimiento deberán ser corroboradas mediante las pericias
y estudios correspondientes. Cualquier eventual consumo de bebidas alcohólicas
y su incidencia sobre la conducción todavía no fue establecido oficialmente.
La causa quedó bajo intervención de la Unidad Fiscal
en turno de Corrientes, que dispuso las medidas necesarias para reconstruir los
minutos previos al choque, establecer la trayectoria de ambos vehículos y
determinar las responsabilidades que pudieran corresponder.
Mientras tanto, las pericias accidentológicas serán
determinantes para precisar cómo se produjo la invasión de carril y las
circunstancias que llevaron al impacto frontal que terminó con la vida de las
tres personas.




