La autopsia determinó de manera preliminar que Izán Aguirre Mendoza murió por asfixia. La Fiscalía investiga si se trató de un ahorcamiento o un ahogamiento y analiza cabellos encontrados en las manos del niño. Su madre, de 22 años, continúa detenida mientras avanza la investigación.
La Justicia de Santa Fe intenta reconstruir las últimas horas de vida de Izán Aguirre Mendoza, un niño de seis años que fue encontrado muerto en su vivienda del barrio Reyes de San Justo.
La investigación comenzó luego de que el menor fuera hallado sin vida dentro de la casa ubicada sobre Sylvestre Begnis, entre Pedro Millán y la cortada 27. Su madre, identificada por las iniciales R.M., de 22 años, permanece detenida por orden judicial.
Según el relato del abuelo del niño, la noche anterior Izán había cenado en su casa, jugado y conversado con normalidad. El pequeño además atravesaba un cuadro de resfrío, tos y fiebre, por el que contaba con un certificado médico.
Sin embargo, cerca de las 3 de la madrugada, un vecino aseguró haber escuchado los quejidos del niño durante aproximadamente media hora. El hombre incluso habría avisado al abuelo durante la mañana.
El dramático hallazgo
Al mediodía, la familia esperaba que Izán y su madre fueran a comer, pero ninguno respondía los mensajes ni atendía la puerta.
El abuelo se dirigió hasta la vivienda y, después de llamar reiteradamente sin obtener respuesta, empujó la puerta y logró ingresar.
Según su relato, encontró a la madre acostada y, al iluminar la habitación con la linterna de su celular, descubrió al niño boca abajo y tapado con un almohadón.
La Policía fue alertada y preservó inmediatamente la escena. En el lugar trabajaron especialistas de la Policía de Investigaciones y Criminalística, quienes levantaron huellas, rastros y otros elementos que podrían resultar relevantes.
También se inició el relevamiento de cámaras de seguridad y la búsqueda de posibles testigos.
La autopsia reveló que murió por asfixia
La autopsia realizada en la morgue judicial determinó preliminarmente que el niño murió por asfixia.
Ahora los investigadores buscan establecer el mecanismo concreto. Entre las hipótesis se analiza la posibilidad de un ahorcamiento o un ahogamiento, aunque todavía no existe una conclusión definitiva.
Otro elemento que llamó la atención de los investigadores fueron los cabellos encontrados en las manos del niño. Los peritos deberán determinar a quién pertenecen y si podrían estar relacionados con un eventual forcejeo.
Además, fueron secuestrados teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos, que serán sometidos a peritajes para reconstruir las comunicaciones y movimientos de las personas involucradas durante las últimas horas.
Por qué la madre continúa detenida
El fiscal regional Jorge Nessier sostuvo que, de acuerdo con las primeras actuaciones, “la responsabilidad del hecho parecería recaer en la madre del niño”.
Sin embargo, la Fiscalía aclaró que no descarta la participación de otra persona y que será la investigación la que determine si existe alguna responsabilidad adicional.
La mujer no registra antecedentes penales y fue trasladada a Santa Fe para recibir asistencia psicológica y psiquiátrica. Una vez que los profesionales determinen que está en condiciones, se realizará la audiencia imputativa, donde la Fiscalía definirá formalmente la acusación.
Por ahora, no existen testigos presenciales del momento de la muerte. Por eso, la causa se sostiene sobre la evidencia encontrada en la vivienda, los resultados de las pericias forenses, las cámaras de seguridad y los testimonios de familiares y vecinos.
La Justicia continúa reuniendo elementos para determinar qué ocurrió durante aquella madrugada y establecer quién fue responsable de la muerte de Izán, informó el portal TN.