Argentina no hizo pie en el inicio del encuentro, dejando muchas dudas en la construcción de juego y la marca.
Pisando los 14' el zaguero Yasser Ibrahim fue a buscar un centro al área albiceleste y le ganó a los defensores para establecer el 1-0. Nada que hacer para el Dibu que sólo atinó a mirar.
A los 19' hubo una gran oportunidad de reacción con un penal claro sobre Tagliafico que un minuto más tarde la Pulga Messi disparó al arco para que el arquero Mostafa Shobeir Oufa lo contuviera. Gran chance desperdiciada.
Igualmente el equipo mejoró y mereció ampliamente el empate. Pero el 23 de Egipto se convirtió en la gran figura de la primera parte atajando otras dos pelotas de gol: la primera a Mac Allister y la segunda a Julián Álvarez.
En el complemento, Argentina fue a buscarlo con sus individualidades pero sin ideas claras. Y así Egipto, que esperó sin sobresaltos en el fondo, alcanzó el 2-0. Fue Mohamed Salah el que encontró los espacios para elaborar una gran jugada que se cerró con el tanto del delantero Mostafa Ziko a los 22'. Cachetazo difícil de diferir.
Llegaron los cambios y con mucho empuje la Scaloneta encontró el descuento. El Cuti Romero se elevó en el área, concectó un centro de Messi y estableció el 2-1 a falta de 11 minutos. Y el mismo 10 se encargó de convertir el 2-2 con un golazo, poco minutos después.
Argentina fue a buscar el triunfo, acostumbrado a sufrir. Así llegó el 3-2 con el gol de Enzo Fernández después del centro de Lautaro Martínez. Fue final y clasificación a pura épica.




