El sospechoso habría aprovechado un descuido en una ferretería para
apoderarse de un teléfono celular y realizar transferencias desde la cuenta de
la víctima. Las pesquisas de los investigadores y el trabajo de Cibercrimen
permitieron seguir el rastro del dinero, recuperarlo y detener al implicado que
había recuperado la libertad hace apenas un mes tras cumplir una condena por
delitos contra la propiedad.
La denuncia fue radicada en la tarde del miércoles por Ricardo O., de 59
años, propietario de una ferretería de Garupá, quien manifestó que mientras
atendía a clientes en el local, una persona aprovechó un momento de descuido
para sustraerle un teléfono celular Samsung A06 que se encontraba sobre el
mostrador.
Minutos después, al acceder a su cuenta de Mercado Pago desde otro
dispositivo, descubrió que habían sido realizadas transferencias por un total
de 222 mil pesos sin su autorización.
A partir de la denuncia, efectivos de la División Investigaciones de Garupá
iniciaron las averiguaciones con apoyo de especialistas de la División
Cibercrimen, quienes realizaron el seguimiento de los movimientos digitales
efectuados desde la cuenta de la víctima, logrando rastrear el destino del
dinero y establecer que había sido enviado a una cuenta de Mercado Pago
vinculada a un vecino del barrio Gottschalk.
Los investigadores se dirigieron hasta el domicilio señalado, donde el
titular de la cuenta manifestó que las transferencias habían sido realizadas
por su padrastro utilizando un teléfono Samsung A06, coincidente con el
sustraído. Además, al advertir la presencia policial, el sospechoso se dio a la
fuga del lugar. Tras las gestiones realizadas por los efectivos, el dinero
fueron reintegrado a la cuenta de la víctima, recuperándose la totalidad del
dinero transferido.
Posteriormente, mediante un amplio operativo de búsqueda desplegado en la
zona, los uniformados lograron ubicar y detener a Andrés K. (31), quien
registra antecedentes por delitos contra la propiedad y había recuperado la
libertad hace aproximadamente un mes tras cumplir una condena en la Unidad
Penal II de Oberá.
Finalmente, el detenido fue trasladado y quedó alojado en sede policial a
disposición de la Justicia, mientras continúan las actuaciones para el total
esclarecimiento del hecho y la recuperación del teléfono sustraído.




